La captación de la nada trae consigo la angustia, la angustia se encuentra entre el motivo y el acto, es decir, esta surge en cuanto la libertad se manifiesta, es una condición necesaria de la interrogación: yace en el meollo de la nada. He de definir los conceptos de manera precisa para aclarar esta cuestión. Con base en Sartre (1943) y su respectivo estudio ontológico de la realidad humana, hemos de definir la consciencia como consciencia de libertad , y la angustia ha de ser definida de igual manera, a diferencia de que en esta —que surge por medio de la captación de la nada—, la libertad se angustia ante sí misma, mientras que la consciencia es simplemente un ente yacido-ahí, ente por el cual la libertad y la angustia llegan al mundo.
Ni el más nihilista de todos los hombres puede quedarse callado frente a las injusticias del capital. Es preciso posicionarse y mantener el horizonte; el problema de la nada lo abordamos de último. La guerra popular continuará mientras exista hambre.